Leandro Paredes tuvo una noche soñada en el debut de Boca en la Copa Libertadores. No solo fue el dueño del mediocampo y una de las grandes figuras del triunfo 2-1 frente a Universidad Católica, sino que además se dio el gusto de convertir un golazo desde afuera del área, en una actuación que rápidamente ilusionó a todo el mundo “xeneize”.
El volante, que llevó la cinta de capitán, vivió un estreno especial en el torneo continental con la camiseta azul y oro. En su primera etapa en el club había integrado planteles, pero nunca había llegado a sumar minutos en la Libertadores. Esta vez, en cambio, fue protagonista absoluto y abrió el camino del triunfo con un remate que hizo explotar al Kempes.
Después del partido, Paredes dejó una frase que disparó la ilusión de los hinchas de Boca. “Soñaba jugar esta competición con esta camiseta, así que feliz. Siempre hay que soñar, somos Boca, tenemos la obligación de competir”, afirmó. Sus palabras cayeron como un mensaje directo a un club que vuelve a mirar la Copa con ambición renovada.
Más allá de la emoción personal, el mediocampista también mostró autocrítica al analizar el rendimiento colectivo. “Era un partido que creíamos tener controlado. Sirve para lo que viene hacer lo mejor posible”, remarcó, dejando en claro que, pese a la victoria, todavía hay aspectos por ajustar en un equipo que quiere pelear fuerte en el plano continental.
El festejo que ya se volvió una marca de este Boca
La noche dejó además otra imagen que ya empieza a instalarse como un sello del plantel. Después del gol, Paredes, Miguel Merentiel y Adam Bareiro repitieron el “truco gallo”, una celebración que ya había aparecido en otros partidos y que refleja la buena química del grupo. “Estamos jugando mucho al truco con Miguel, Adam y los chicos”, contó el propio Paredes. Y Bareiro completó la escena con otra frase que alimentó la ilusión: “Ojalá podamos seguir haciéndolo”.